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Ya hemos visto los 4 primeros pasos del método EUREKA para digitalizar una empresa instaladora con éxito. ¿Recuerdas cuáles eran? Exacto: evaluar, utopía, ruta y equipo. En este artículo veremos los dos últimos pasos de este método que consisten en medir y actuar…vamos a verlo en más detalle.

KPI (Key Performance Indicators)

Este acrónimo inglés habla de los indicadores clave de tu desempeño. Te recomendamos que, siempre que puedas, los objetivos que te marques sean medibles y puedas usar estos indicadores clave de desempeño para saber que el avance en tu ruta son los correctos para garnatizar el éxito.

En nuestro ejemplo de subida de una montaña, indicadores clave podrían ser los que nos hacen mantener la RUTA como por ejemplo los metros que hemos de avanzar diariamente para llegar al siguiente campo base. Pero también habrá indicadores como la meteorología que nos dice cómo hemos de regular nuestros esfuerzos y avances.

En el caso de la transformación digital de una empresa, los parámetros que nos dicen que estamos cumpliendo con nuestra ruta, podrían ser el margen de beneficio o la facturación mensual que nos marcamos. Pero por otro lado, es importante medir que realmente esos objetivos se están cumpliendo debido al proceso de transformación digital y no a otros factores. Por eso, conviene medir también parámetros como el tiempo ahorrado por operario al utilizar los partes digitales o el tiempo que ahorra la parte administrativa al evitar la duplicidad de información que debe picarse, o la disminución del uso de papel

Es muy importante este punto, pues por un lado garantizamos que vamos en la ruta, pero más importante aún, es que se empiezan a ver resultados contrastados, que sirven como elementos de motivación para impulsar el proceso y a los implicados. 

ACCIÓN

El último punto del método es muy obvio, pero es el más importante…¡tienes que pasar a la acción!

Y es que decía Henry Ford que “LA VISIÓN SIN ACCIÓN ES UNA ALUCINACIÓN”

Hasta el paso anterior, estábamos en una planificación de la ruta, estábamos equipándonos y viendo cómo vamos a medir nuestros avances, pero si luego nos quedamos paralizados ante la montaña que tenemos delante… será imposible hacer cumbre.

Si hemos preparado bien el proceso ahora sólo necesitamos la valentía de afrontarlo y eliminar las excusas.

Entendemos que cuestionar la forma de trabajar de tu empresa en los últimos años y admitir que hay cosas que no se hacían correctamente cuesta, a nosotros los primeros. Pero cuando alcances la cumbre y mires hacia abajo, cuando veas en lo que has transformado tu empresa, te garantizamos un subidón de adrenalina, la sensación de estar a otro nivel, justo al nivel que tu marcaste.